¿Piensas que el estado de limpieza y aseo en tus palos te puede llegar a modificar el resultado de tu tarjeta?, pues francamente opino que sí. Te lo explico de manera sencilla; teniendo limpia la cara de los palos (es decir, las estrias), conseguiremos un impacto limpio a la bola, con lo que conseguiremos que el palo realice aquello para lo que fue diseñado: golpear a a la bola sin interferencias de ningún tipo, ya sea hierba, arena o barro en la zona de impacto.

Cuando nos queremos duchar no tenemos problema alguno, pero pocas veces pensamos que la misma higiene que precisamos nosotros también la precisan nuestros palos, y por ello conseguiremos además de un impacto limpio, una mayor durabilidad de nuestro equipo.
Tenemos cuatro maneras para limpiar nuestro equipo:
1) Comprar en cualquier tienda dedicada al golf un kit de limpieza. Más incómodo que cualquier otro método y con posibilidad que rayes la cara de los palos con un cepillo metálico que siempre se incluye.
2) Utilizar las máquinas de ultrasonidos que algunos campos han implementado. Pagas por ello y el acabado es aceptable si tienes prisa y algo de vagancia.
3) Obsequiar con un “donativo” (generalmente elevado) a algún chico del cuarto de palos de la casa club para que te los limpie. Así no controlarás cuando lo hacen y si es correcta la forma de realizarlo y sin duda la opción más cara.
2) Nosotros mismos en casa de una manera fácil y económica. Esta es la perfecta; la más barata y la que nos aproxima más al contacto con la naturaleza y la morriña por nuestro equipo. Necesitamos lo siguiente
• Un cubo de plástico
• Lavavajillas líquido
• Un viejo cepillo de dientes
• Una toalla limpia o trapo
- En primer lugar, llenar el cubo con un poco de agua y lavavajillas.
- En segundo lugar, sumergir sólo la cabeza de los palos en el agua, asegurándose de no llegar a la varilla de los mismos porque eso podría dañar el acabado. Remoje la cabeza durante unos minutos para ayudar a liberar la suciedad, aceites, productos químicos,etc. que pueden estar incrustados en las estrias del palo.
- A continuación, frota cada uno de los palos de forma individual con el cepillo de dientes (jamás con cepillo metálico)para eliminar toda la suciedad, manchas de hierba, o cualquier otro resto que puden estar en tu palo. Si te cuesta mucho (quiere decir que hace tiempo no los lavas) vuelve a sumerguirlos y repite la operación.
- Ahora, enjuaga los palos con agua limpia directamente del grifo o manguera.
- Por último, una vez que hemos comprobado que las estrías y base de todos los palos están libres de suciedad, deberemos secarlas con una toalla o un trapo. No dejemos que se sequen dentro de la bolsa, ya que esto supondría que poco a poco se llegase a oxidar la varilla.
Recuerda que para producir efectos o spin a la bola (retroceso una vez que cae en green) deberemos tener las estrias de los palos perfectamente limpias.
Convéncete, los palos reflejan la personalidad de cada jugador; unos palos limpios nos dan a entender un jugador pulcro y aseado, y unos palos sucios y descuidados…¡tu mismo!.
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